Camino de Santiago: preguntas más frecuentes

  1. ¿Cuál es el mayor peligro en el C de S?
    Desde mi punto de vista, el mayor peligro es un atropello en la carretera. En la medida de los posible, nunca vayas por la calzada de los coches. Súbete a la acera o vete por el arcén, y nunca te confíes en los tramos compartidos con los vehículos. Todos los años hay atropellos y el peatón o el ciclista son los que más lo sufren. Los infartos u otras enfermedades sobrevenidas, creo que no se deben al sobreesfuerzo, sino a los avatares de la vida. CUÍDATE, PEREGRINO, TE NECESITAMOS.
  2. ¿Cuál es la lesión más habitual entre los peregrinos?
    Principalmente un dolor en la rodilla o en el talón. Mi recomendación es que entrenes unos días antes de iniciar el Camino y sobre todo que los primeros días hagas pocos kilómetros y a un ritmo suave. Camina con pasos cortos para no recargar las articulaciones y apóyate en los bastones. Ten en cuenta estas recomendaciones especialmente en las bajadas. Adapta el proverbio chino, “camina como un viejo y llegarás a… Santiago como un joven”. He visto llorar a lágrima viva por dolores en la rodilla a personas que estaban ya cerca de su final.
  3. ¿Puedo hacer el camino en solitario?
    Perfectamente y sin problemas. Numerosos hombres y mujeres van solos, especialmente extranjeros. Cada persona hace el camino como quiere y hay muchas formas de hacerlo, todas igual de buenas. Júntate para compartir jornada con aquellos que veas que lo hacéis de forma parecida; aunque habla y ayuda a todos. Lo del idioma o la nacionalidad es lo de menos. Si te juntas con alguien, no te empeñes en ir todo el trayecto con él o ellos. Un ratito de charla puede estar bien, pero luego deja que se vayan.
  4. ¿Tengo que alojarme en un albergue con literas necesariamente?
    Cuanto mayor seas, más te va a costar compartir una habitación con literas donde la convivencia es de mucha proximidad física. Pero, personalmente considero que esa es una de las partes más importantes del camino. Ahí es donde conoces gente con la que compartir no solo noches y ronquidos, sino incluso con la que puedes charlar, cenar juntos y establecer auténticas relacione de amistad. Tengo debilidad por los albergues más baratos, especialmente si lo que se paga es la voluntad; de estos ya quedan muy pocos. Así que vete asumiendo que, llegada las 22:00 horas, las luces se apagan y toca dormir. Es tiempo de olvidarse de todo; tienes hasta las 6 de la mañana, como mucho. Suele haber ronquidos nocturnos, pero no así malos olores, porque es costumbre obligada dejar las botas de caminar a la entrada de los albergues.
  5. ¿Hay que llevar esterilla?
    Yo no llevaría esterilla, a no ser que fuera a hacer vivacs. El Camino tiene suficientes albergues y no las necesitas. Tampoco cantimplora, pues es un peso inútil.
  6. ¿Puede ser problemático andar sin protección solar?
    El sol es nuestro hermano, pero es peligroso. Se precavido y vigila tus manchas en la espalda y las piernas. Lleva el agua y la crema protectora en un bolso accesible de la mochila. A ser posible, hazlo también con la vaselina.
  7. ¿Me recomiendas llevar algún libro?
    Tampoco llevaría ningún libro y si te empeñas, mete en tu mochila algún libro poético relacionado con el C de S. Con un folio donde estén los albergues y el kilometraje, y otro para los perfiles de etapa, es suficiente. Si te gusta saber de los lugares por donde pasas, en los albergues suele haber documentación y en el Camino carteles informativos. Por las tardes, dedícate a descansar y a comunicarte. Lava la ropa, compra, cocina y comparte. Puedes establecer relaciones para toda la vida.
  8. ¿Cómo se cuidan y curan las ampollas en los pies?
    Tal vez no sepas cómo tratar una ampolla. Aquí lo aprenderás, porque casi seguro que vas a padecer de alguna. Cúrala a los primeros síntomas. Cada peregrino te dará su método; aprende de todos y usa el método que más te convenza. No todas las ampollas son iguales, porque dependen del lugar y el motivo por el que hayan salido. Personalmente las pincho con una aguja desinfectada y dejo un trozo de hilo metido de parte a parte.También me inyecto un poquito de betadine, pero esto es muy doloroso. No te olvides de cuidar tus uñas: demasiado cortas pueden penetrar en la carne y doler; demasiado largas te pueden dañar el dedo de al lado.
  9. ¿En los albergues los hombre comparten habitaciones y duchas?
    Dormimos en la misma habitación tanto hombres como mujeres; a veces, incluso también se comparten las duchas. Respeta y actúa con sentido común. Los orientales desaprueban las muestras efusivas de cariño y en público ni se tocan, por eso hacen la reverencia juntando sus manos. Pero si te despides de un polaco/a, le puedes dar tres besos. En cualquier caso, estamos en España y las normas que rigen son las nuestras; pero, insisto, con prudencia.

BUEN CAMINO

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