DÍAS DE CAMINAR

Quizás los que mejor entienden los significados ocultos de un libro personal, como el que aquí aparece, sean los amigos más íntimos del autor. Son ellos los que pueden encontrar las razones y motivaciones que se pueden leer entre líneas.

Para que este conocimiento puedan tenerlos no solo los amigos sino también quienes van a leer el libro, quiero exponer a continuación algunas de las claves.

En primer lugar y para entrar en materia te presento en este enlace las palabras que aparecen en la segunda edición del libro y que fueron dichas por Ricardo de la Fuente Gascón, profesor de Lengua y Literatura en un Instituto de Educación Secundaria, cuando se hizo la presentación del libro. Su visión es la de alguien que no conoce al autor y que se ha limitado a realizar una lectura como la haría un estudioso de la literatura o un gran amigo de los libros como lo es  él.

 

1.- Días de caminar: argumento principal

El narrador y protagonista, Isidoro García García-O’Donnell, sufre la pérdida de su hija y así inicia en solitario el viaje que quiso hacer con ella. De esta forma comienza un recorrido por los lugares de su infancia. Los recuerdos y reflexiones se entrelazan con descripciones del paisaje. La ruta emprendida le hace coincidir en un trayecto con los peregrinos que van a Santiago de Compostela, y a ellos se une; pero algo se interpone y le conducirá hacia un final no previsto.

No es una novela de intriga y por lo tanto no se trata de captar la atención a través del argumento.

Lo que el autor ha intentando es llegar al corazón del lector mediante las puras palabras y con las descripciones de lo que ocurre alrededor y en el interior del protagonista.

2.- Personajes

Los personajes más importantes son el narrador, Isidoro García García-O’Donnell; la hija ausente, Elicia, que solo aparece citada; Felipa, el recuerdo de la infancia; y los peregrinos con los que coincide unos días en el Camino de Santiago, principalmente Hákon y Pauline.

3.- Lugares significativos del itinerario

  • Barco de Ávila y Sierra de Gredos
  • Monasterio de Yuste
  • Ciudad de Plasencia
  • Vía romana de la Plata
  • Ciudad de Salamanca
  • Iglesias románicas de Zamora
  • Tesoro de Arrabalde
  • Ciudad de Astorga
  • Piezas de ajedrez de san Genadio

Después el itinerario se dirige al final no previsto

4.- Las palabras

El autor ha querido dar mucho importancia a las palabras. Las palabras junto con los sentimientos y afectos son el eje sobre el que se construye la novela.

Son palabras tal vez desconocidas, pero que se entienden en el contexto en el que se encuentran. No se necesita tener un diccionario al lado para entender lo que se quiere expresar.

El autor ha querido expresarse con términos que nos suenan a la forma de hablar de nuestros padres, a nuestra infancia. Son las palabras que están alojadas en las neuronas más profundas; las que están más cerca de los sentimientos. Tal vez por eso nos gusta oírlas, recordarlas o aprenderlas.

Te remito aquí a un glosario de los términos que puedes tener más dificultad para entender y que ha sido realizo por la profesora de Lengua y Literatura Isabel Corsino Torrejón.

5.- Sentido del humor

A fin de que el lenguaje poético y los comentarios que pudieran resultar más trascendentes no acapararan el total de la novela, y también para dar a esta un tono algo más distendido, se ha querido que hubiera personajes con sentido del humor o comentarios pícaros. Así sucede en el capítulo 2º cuando se habla de la tía Avelina.

6.- Interpretaciones y mensajes ocultos

Tan solo constatar que el viaje equivale siempre al viaje de la vida. Eso no es desvelar nada. Caminar no deja de ser sino una forma de decir que la vida va trascurriendo.

Las mujeres son el gran núcleo de la vida de un hombre. En la cual también hay amistad, celos…

Resaltar que Felipa viene a representar la infancia de nuestro personaje. A ella quiere volver Isidoro, y cuando la encuentra ve que ya ha muerto.

Tres son las parcas o mujeres que personifican el destino incierto, y tres son las mujeres que acompañan a Isidoro o aparecen en algún pasaje del libro. Una de ellas es la que que está al final, en la despedida y le viene a decir que todavía no es hora para amarle, véase, para que se vaya con ella.

Pero cualquier interpretación que haga el lector, esa es la buena; porque el lector es el dueño de su propio tiempo, de sus sentimientos y de sus

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